Nutrición para tu plantilla,
adaptada a tu empresa
Diseñamos cada propuesta en función de las necesidades de tu equipo, el formato que mejor encaje y los objetivos de la empresa. Charlas, talleres y programas formativos, desde acciones puntuales hasta planes más completos. Una propuesta flexible y personalizada, con presupuesto definido previamente y posibilidad de valorar la bonificación de la formación según las características del programa.
Un dietista-nutricionista dentro del plan de bienestar
La mayoría de planes de bienestar corporativo llevan años cubriendo lo mismo: gimnasio, fisioterapia y, si acaso, alguna sesión de gestión del estrés. La alimentación queda fuera, o entra en forma de fruta en la cocina y poco más.
Lo que ofrezco es la parte que falta, en tres formatos que se combinan según el presupuesto y el tamaño de la plantilla: charlas, talleres por sesiones y consultas individuales para quien quiera dar el paso.
Lo doy yo, dietista-nutricionista colegiado CAT002580 por el Col·legi de Dietistes-Nutricionistes de Catalunya (CODINUCAT). No es un taller de cocina saludable ni una sesión motivacional: es información contrastada explicada en lenguaje normal, y con los límites dichos en voz alta.
Tres formatos, y se pueden encadenar
Lo habitual es empezar por una charla, ver qué respuesta hay, y decidir después si tiene sentido el taller o abrir las consultas.
Charla · 60 a 90 minutos
Una sesión única para toda la plantilla o para un departamento. Presencial en vuestras instalaciones o en remoto. Es la forma más barata de poner el tema encima de la mesa.
- Un tema acordado con vosotros, no un guion genérico.
- Turno de preguntas abierto al final, que suele ser la mejor parte.
- Material de apoyo en PDF para quien quiera repasarlo después.
- Se puede repetir en dos pases para cubrir turnos distintos.
- El temario y las duraciones, con el detalle de cómo se contrata, están más abajo, en el catálogo de acciones formativas.
Taller práctico por sesiones
Un grupo reducido y varias sesiones separadas en el tiempo, con algo que hacer entre una y otra. Es donde la gente cambia cosas de verdad, porque hay repetición y hay seguimiento.
- Grupos de entre diez y veinte personas.
- De tres a seis sesiones, según el tema y las horas disponibles.
- Trabajo entre sesiones: registro sencillo, revisión de la compra, organización de la semana.
- Es el formato que mejor encaja con la formación bonificada.
Consultas individuales
Visitas de verdad, una a una, para los empleados que quieran. Presenciales en consulta o en la empresa, u online. Lo que se hable en esa sala no sale de ahí.
- Bono de visitas que la empresa contrata y el empleado usa.
- Puede cubrirlo la empresa entera, en parte, o solo negociar la tarifa.
- Confidencialidad total: la empresa sabe cuántas visitas se han usado, nunca quién ni de qué.
- Presenciales u online, con la misma estructura.
De qué se puede hablar
Los temas se eligen con vosotros. Estos son los que mejor funcionan en entorno de empresa, y por qué.
| Tema | Qué se trata | Formato que le va mejor |
|---|---|---|
| Alimentación en el entorno laboral | Comer bien con una hora de pausa, un microondas y una máquina de vending. Tupper realista, opciones de menú del día y qué hacer cuando se come fuera cuatro días por semana. | Charla o taller |
| Turnos y trabajo nocturno | Cómo repartir las comidas cuando el horario cambia cada semana, qué pasa con el sueño y el apetito, y qué se puede organizar en un turno de noche. | Charla, con dos pases |
| Energía y concentración durante la jornada | Por qué llega el bajón de media tarde, qué papel juegan el desayuno, la cafeína y el reparto de comidas, y qué es marketing. | Charla |
| Planificación de comidas y compra | Organizar la semana en un rato: lista de la compra, cocinado por tandas y platos que aguantan. Es el tema más práctico de todos. | Taller |
| Hidratación | Cuánto se bebe de verdad en una jornada, qué cambia en trabajo físico o en ambiente caluroso, y qué hay de cierto en las bebidas de moda. | Charla, o módulo dentro de otra |
| Actividad física sostenible | Cómo encajar movimiento en una semana laboral real sin plantearlo como castigo por lo que se ha comido, y por qué los planes de todo o nada duran tres semanas. | Charla o taller |
Por qué esta partida se aprueba con facilidad
Si tienes que defender esto internamente, estos son los argumentos que se sostienen:
- Es un beneficio percibido y barato. Comparado con casi cualquier otra cosa del catálogo de bienestar —seguro médico ampliado, gimnasio, plataformas de descuentos— el coste por empleado de una charla o un taller es de otro orden. Y es de los pocos que la gente comenta después.
- Encaja en lo que ya tenéis montado. Entra sin fricción en un plan de bienestar, en una semana de la salud, en el plan de igualdad si el enfoque es de salud de la mujer, o en las acciones de promoción de la salud del servicio de prevención.
- Se puede bonificar. Toda empresa que cotiza por formación profesional dispone de un crédito anual de formación que, si no se usa, se pierde el 31 de diciembre. Un taller por sesiones puede encajar ahí. Está explicado con detalle, y con la letra pequeña, en charlas y formaciones.
- Lo imparte un profesional colegiado. Dietista-nutricionista con número de colegiado y responsabilidad profesional detrás. En un terreno lleno de gente sin titulación, eso protege también a la empresa.
- Es fácil de organizar, y eso lo pagas tú en horas. Una charla necesita una sala, un proyector, hora y media de agenda y una convocatoria interna. Nada de plataformas que dar de alta, ni usuarios que cargar, ni integraciones con vuestro sistema. Contenido, material de apoyo e informe posterior van de mi parte.
- Tiene ventana, y conviene saberlo. El crédito de formación es anual y muere el 31 de diciembre; las acciones del plan de bienestar se suelen presupuestar con el ejercicio, no a mitad. Plantearlo en noviembre casi siempre llega tarde para los plazos de comunicación de una acción bonificada.
Tu empresa ya ha pagado esta formación
Cada mes, en el boletín de cotización, tu empresa paga una cuota de formación profesional. Ese dinero no desaparece: genera un crédito anual de formación que la empresa puede recuperar formando a su plantilla, aplicándose la bonificación en las cotizaciones a la Seguridad Social.
El sistema lo coordina la Fundación Estatal para la Formación en el Empleo (FUNDAE), y funciona por ejercicio natural: el crédito se calcula a principios de año y, si no se consume, se pierde el 31 de diciembre. No se acumula para el año siguiente.
Eso es lo que hace que, en muchas empresas, el último trimestre sea una carrera por gastar un crédito que llevaba once meses parado. Y es también por lo que una acción formativa cerrada en primavera, con margen para cumplir los plazos, acaba costándole a la empresa mucho menos de lo que parece sobre el papel.
De dónde sale la cifra y quién puede usarla
Tiene derecho al crédito toda empresa que cotice por formación profesional y tenga al menos una persona trabajadora por cuenta ajena. No hace falta un tamaño mínimo: una empresa de tres personas también lo tiene.
La cifra concreta de cada empresa no es un importe fijo. Se calcula a partir de lo cotizado por formación profesional el año anterior, aplicando un porcentaje que depende del tamaño de la plantilla: cuanto más pequeña es la empresa, mayor es el porcentaje que recupera. Para las más pequeñas existe además un crédito mínimo garantizado, aunque lo cotizado haya sido menor.
A cambio, a partir de cierto tamaño la empresa debe aportar una parte del coste de su propio bolsillo —lo que la normativa llama cofinanciación privada—, también en un porcentaje que crece con la plantilla. Las empresas más pequeñas están exentas.
- El crédito es anual y se calcula por ejercicio natural.
- Se consume aplicando la bonificación en los boletines de cotización, no cobrando una subvención.
- Lo que no se usa caduca a 31 de diciembre y no se arrastra.
- La formación tiene que guardar relación con la actividad de la empresa o con el desarrollo de las personas que la componen.
- Hay que informar a la representación legal de los trabajadores de las acciones que se van a realizar.
El papel de la entidad organizadora
Una empresa puede gestionar la bonificación por sí misma, pero la mayoría no lo hace: hay que estar dada de alta en la aplicación telemática, conocer los plazos y responder de la documentación si hay una comprobación. Por eso la vía habitual es encomendar la gestión a una entidad organizadora.
La entidad organizadora es la figura que la normativa reconoce para tramitar la bonificación en nombre de la empresa. No es lo mismo que el docente: son dos papeles distintos, y conviene tenerlo claro desde el principio porque explica cómo se monta un acuerdo como este.
- La empresa es la titular del crédito. Decide qué formación quiere, informa a la representación legal de los trabajadores, aporta la cofinanciación si le corresponde y se aplica la bonificación en su boletín de cotización.
- La entidad organizadora asume la tramitación telemática: da de alta la acción formativa, comunica el inicio y la finalización, custodia la documentación y responde ante FUNDAE. Firma con la empresa un contrato de encomienda de la gestión.
- El docente —en este caso yo— diseña el programa, imparte las horas, controla la asistencia sesión a sesión y entrega el material y las evidencias que la entidad organizadora necesita para el expediente.
Los tres momentos donde se juega la bonificación
Casi todos los problemas con FUNDAE vienen de fallar uno de estos tres pasos. No son complicados, pero son inflexibles.
Comunicación de inicio
La acción formativa se comunica a FUNDAE antes de empezar, con la antelación mínima que marca la normativa —hoy, siete días naturales— y con los datos ya cerrados: participantes, horas, fechas, horarios, lugar y modalidad. Lo que no se ha comunicado a tiempo, no se bonifica. Sin excepciones.
Impartición y registro de asistencia
Durante la formación hay que dejar evidencia de la asistencia: partes firmados por sesión en presencial, registros de conexión y de actividad en teleformación. Cada participante tiene que cumplir la asistencia mínima exigida para computar. Los cambios de participantes o de calendario se comunican también.
Comunicación de finalización y bonificación
Al terminar se comunica la finalización, y la empresa se aplica la bonificación en el boletín de cotización correspondiente. La documentación hay que conservarla a disposición de los órganos de control durante el plazo que marca la normativa —hoy, cuatro años—: eso incluye asistencia, contenidos, facturas y evaluación.
Acciones formativas que se pueden plantear
Son propuestas de programa, con duración orientativa. La duración final se ajusta a lo que necesitéis y a lo que permita el crédito disponible.
| Acción formativa | Duración | Modalidad | Para quién |
|---|---|---|---|
| Alimentación y turnos de trabajo Reparto de comidas en turnos rotativos y nocturnos, sueño y apetito, y qué se puede organizar en un turno de noche. | 4 h | Presencial o aula virtual | Plantillas con turnos: industria, logística, sanidad, seguridad |
| Nutrición e hidratación en trabajo físico Necesidades en puestos con carga física, hidratación en ambiente caluroso y organización de las pausas. | 4 h | Presencial | Producción, obra, almacén, oficios |
| Planificación de comidas para la semana laboral Organizar la semana, lista de la compra, cocinado por tandas y tupper realista. Con trabajo entre sesiones. | 8 h en 4 sesiones | Presencial o mixta | Plantilla general de oficina |
| Alimentación, salud y bienestar en el entorno de trabajo Programa completo: entorno laboral, energía y concentración, hidratación, actividad física sostenible y lectura crítica de mensajes de salud. | 16 h | Mixta: presencial y teleformación | Plantilla general, o grupo piloto de un plan de bienestar |
| Alimentación y salud para mandos y personal de RR. HH. Qué puede y qué no puede hacer una empresa en este terreno, cómo no hacer daño y cómo detectar cuándo hay que derivar a un profesional. | 4 h | Presencial o aula virtual | Mandos intermedios, RR. HH. y servicio de prevención |
Qué está operativo hoy y qué no
Que en esta página esté explicado el circuito entero no significa que yo lo tenga montado y funcionando. Prefiero decirlo aquí, en grande, que dejar que lo descubras en la primera reunión.
- No soy entidad organizadora. No estoy dado de alta como tal ni tramito bonificaciones por mi cuenta en la aplicación telemática de FUNDAE.
- No afirmo estar impartiendo hoy formación bonificada. Lo que existe es el programa formativo y la disposición a montarlo.
- La tramitación se hace junto a una entidad organizadora, sea la que ya use tu empresa —muchas trabajan con una gestoría o una consultora de formación— o una con la que se acuerde trabajar para el caso.
- Los requisitos concretos se confirman en la primera conversación, no antes: si la acción encaja como bonificable en tu actividad, qué crédito hay disponible, qué cofinanciación te toca y con qué plazos se puede llegar.
- Si al final no es bonificable, se te dice y decides si quieres la formación igualmente como servicio normal. Lo que no va a pasar es que se dé por hecho algo que no está confirmado.
Lo que no te voy a prometer
Este mercado está lleno de propuestas que venden mejoras de productividad, caídas del absentismo y retornos de inversión calculados con una hoja de cálculo. Yo no voy a ponerte ninguna de esas cifras, porque no las tengo y porque nadie las tiene con la solidez que aparentan.
Lo que sí puedo comprometer es el proceso: qué se imparte, quién lo imparte, cuánto dura, qué material se entrega y qué recibís vosotros después.
- No prometo aumento de productividad ni reducción del absentismo.
- No prometo que la plantilla cambie de hábitos. Una charla informa; cambiar cosas depende de cada persona y de su contexto.
- No hago retos de peso ni rankings entre empleados. Es de las pocas cosas de este terreno con capacidad real de hacer daño.
- No entrego a la empresa ningún dato individual de salud de nadie, en ningún formato.
- Sí entrego, después de cada acción, un informe de lo impartido con asistencia, contenidos, dudas más repetidas de forma agregada y recomendaciones para la siguiente acción.
De la llamada a la sala en tres pasos
La parte lenta suele ser cuadrar la agenda interna. El resto va rápido.
Llamada de encuadre
Quince minutos. Cuánta gente sois, qué horarios y turnos hay, qué presupuesto manejáis y si esto va dentro de un plan de bienestar ya existente. Sale de ahí una propuesta escrita con precio cerrado.
Preparación a medida
Se ajusta el contenido a vuestro contexto real: si hay turno de noche, si se come en comedor o de tupper, si hay trabajo físico. También el material de apoyo que se entrega a los asistentes.
Impartición e informe
Sesión presencial u online, con turno de preguntas. Después, informe de lo impartido para el departamento, con asistencia y contenidos, y propuesta de siguiente paso si tiene sentido.
Dos caminos desde aquí
Formación bonificada por FUNDAE
Cómo funciona el crédito anual de formación, qué papel juega la entidad organizadora y qué acciones formativas de nutrición se pueden plantear. Con el aviso de qué está operativo y qué no.
Cómo funciona FUNDAE →Clubes y academias deportivas
Si vuestra empresa patrocina un club, o si el interlocutor es una entidad deportiva, el servicio es otro: charlas al equipo y a las familias, antropometrías y seguimiento de temporada.
Ver el servicio para clubes →Lo que suele preguntar el departamento
¿Cuánto cuesta una charla?
¿Se puede bonificar por FUNDAE?
¿Cuánto trabajo nos supone a nosotros?
Somos pocos. ¿Hay un mínimo de personas?
Sinceramente, esto no es una prioridad ahora mismo.
¿Puede hacerse online o para varios centros de trabajo?
¿Cómo se cubren los turnos de noche o los horarios partidos?
¿Qué información recibe la empresa sobre los empleados?
¿Con cuánta antelación hay que reservar?
¿Hacéis factura y sois proveedor dado de alta?
Ponlo en el plan de bienestar de este año.
Quince minutos de llamada, sin coste. Me cuentas cuánta gente sois, qué horarios tenéis y qué presupuesto hay, y te paso la propuesta con precio cerrado por escrito.