Medir para conocer.
Planificar para rendir.
Ajustar para mejorar.
No trabajo con pautas genéricas ni con estimaciones. Evalúo tu contexto, analizo tus necesidades y utilizo datos objetivos para construir una estrategia nutricional adaptada a ti. En esta página te explico cómo es el proceso, qué evaluamos, cómo planificamos y cómo ajustamos cada fase según tu evolución.
Pol Talent, dietista-nutricionista colegiado
Soy Pol Talent Angulo, dietista-nutricionista colegiado CAT002580 por el Col·legi de Dietistes-Nutricionistes de Catalunya (CODINUCAT), graduado en Grado en Nutrición Humana y Dietética por la Universitat de Barcelona.
Encima del grado tengo el Máster en Nutrición para la Actividad Física y el Deporte: es la formación que orienta todo lo que hago aquí, porque es la que separa planificar para una persona que entrena de planificar para una persona que no.
Trabajo en nutrición deportiva en consulta y desde dentro de un club. Soy antropometrista acreditado ISAK nivel 2, especialista universitario en farmacología, nutrición y suplementación deportiva, diplomado en nutrición del deporte femenino y me he formado en el Barça Innovation Hub.
Lo cuento entero porque en este sector cualquiera puede escribir «experto en nutrición» en una biografía. La formación no garantiza que trabaje bien, pero sí acota de qué puedo hablar con criterio y de qué no.
- Grado en Nutrición Humana y Dietética · Universitat de Barcelona.
- Máster en Nutrición para la Actividad Física y el Deporte.
- Colegiado CAT002580 · Col·legi de Dietistes-Nutricionistes de Catalunya (CODINUCAT).
- Antropometrista acreditado ISAK nivel 2.
- Especialista universitario en farmacología, nutrición y suplementación deportiva.
- Diplomado en nutrición del deporte femenino.
- Formación en nutrición deportiva en el Barça Innovation Hub.
Medir antes de opinar
La nutrición deportiva está llena de gente segura de cosas que no ha comprobado. Yo intento hacer lo contrario: partir de un dato tuyo, decidir sobre él y volver a mirarlo pasado un tiempo para ver si la decisión fue buena.
Eso tiene una consecuencia incómoda que prefiero decir ya: hay preguntas que no puedo contestarte el primer día. Cuánto vas a cambiar, en cuánto tiempo o si un suplemento te va a servir a ti son cosas que solo se saben midiendo y esperando.
- La planificación se construye sobre lo que ya comes. No sobre lo que debería gustarte. Un plan que solo funciona con adherencia perfecta está mal hecho.
- Nada compensatorio. Ni entrenamiento ni restricción como castigo por una comida. No es así como se plantea el trabajo, y cuando alguien llega con esa lógica lo primero es desmontarla.
- La evidencia se cita como es, no como conviene. Si algo tiene respaldo sólido, te lo digo. Si tiene evidencia débil o solo estudios pequeños, también. Hay muchas más cosas en el segundo grupo de lo que parece leyendo Instagram.
- Las garantías son de proceso. Puedo comprometerme con qué se mide, cada cuánto, en cuánto respondo y qué te llevas por escrito. No con un resultado ni con un plazo, porque no dependen solo de mí.
- El límite se dice en voz alta. Cuando algo se sale de mi competencia, la respuesta correcta es derivarte, no improvisar.
Medir, planificar, ajustar
Tres pasos y el mismo protocolo cada vez, para que la comparación entre meses signifique algo. Debajo está cada uno desarrollado.
Te mido
Entrevista completa en cuatro áreas —antecedentes médicos, hábitos alimentarios, historial deportivo y estudio antropométrico— y valoración con protocolo ISAK. Sales de la primera visita sabiendo dónde estás, con tus números y por escrito.
Te planifico
Sobre esos datos y sobre tu calendario, con una biblioteca propia de platos y una pauta distinta según el tipo de día. Construida encima de lo que ya comes.
Te acompaño
Nueva medición cada mes con el mismo protocolo y ajuste sobre lo que ha cambiado. Al cerrar el bloque, informe de evolución con toda la serie.
La entrevista: cuatro áreas antes de proponer nada
La primera visita es larga a propósito. Antes de escribir una sola línea de planificación necesito saber cómo funciona tu cuerpo, cómo es tu semana de verdad y qué te pide tu deporte. Son alrededor de 93 preguntas, repartidas en cuatro áreas.
No es burocracia: cada una de esas áreas cambia la pauta. Un reflujo, un turno de noche o una competición en tres semanas mueven la planificación en direcciones distintas.
Qué se pregunta y por qué
Antecedentes médicos
Lo que condiciona qué se puede planificar y qué no. Aquí es donde salen los motivos por los que una pauta perfecta sobre el papel no funciona en la práctica.
- Alergias e intolerancias diagnosticadas, y las sospechadas sin diagnóstico.
- Estado digestivo: reflujo, hinchazón, tránsito, cómo te sienta comer cerca del entrenamiento.
- Sueño: cuántas horas, a qué hora y con qué calidad. Condiciona recuperación, hambre y adherencia.
- Estrés y carga vital: exámenes, turnos, trabajo físico, época del año.
- Lesiones pasadas y actuales, y cómo cambian la carga y las necesidades de recuperación.
- Patologías diagnosticadas y medicación, para adaptar y coordinar, nunca para tocarlas.
Hábitos alimentarios
La parte que decide si la planificación se sostiene. Aquí no busco «errores»: busco el material con el que hay que construir.
- Preferencias y rechazos reales. Lo que no te vas a comer no entra en la pauta.
- Rutinas: a qué hora comes, cuántas veces, con quién y en cuánto tiempo.
- Dónde compras y con qué presupuesto, qué sabes cocinar y cuánto tiempo tienes para hacerlo.
- Necesidades especiales: alimentación vegetariana o vegana, religiosa o cultural, o restricciones por convivencia.
- Comidas fuera de casa, desplazamientos y qué hay disponible en tu pabellón o tu trabajo.
- Qué has probado antes, qué te funcionó y qué abandonaste, y por qué.
Historial deportivo
Lo que convierte una planificación general en una planificación deportiva. Sin esto, cualquier cálculo de energía es una estimación a ciegas.
- Calendario de competiciones: cuándo empieza la liga, dónde están los picos y qué fechas no se pueden tocar.
- Carga de entrenamiento: cuántas sesiones, de qué tipo, a qué hora y con qué intensidad real.
- Eventos clave de la temporada: torneos, concentraciones, viajes largos, pruebas de selección.
- Puesto o especialidad, porque las referencias antropométricas cambian con él.
- Historial de rendimiento: dónde notas que te caes, en qué minuto y en qué tipo de partido.
- Suplementación actual: qué tomas, quién te lo recomendó y para qué.
Estudio antropométrico
Valoración con protocolo ISAK nivel 2: ocho pliegues, seis perímetros y los diámetros óseos, con marcaje previo de los puntos anatómicos y medidas por duplicado o triplicado.
- Fraccionamiento de Kerr: cuánto de tu peso es masa muscular, adiposa, ósea, residual y de piel.
- Índice músculo-óseo como indicador de estructura.
- Sumatorio de pliegues como referencia de seguimiento entre visitas.
- Comparación con las referencias de tu deporte y tu posición, no con una media de población general.
- Informe con modelo 3D, que te llevas el mismo día.
La planificación se construye encima de lo que ya comes
Con los datos de la entrevista y de la medición calculo tu gasto energético a partir de tus valores antropométricos y de tu actividad real —entrenamiento, trabajo y vida—, no de una fórmula genérica aplicada a ojo.
A partir de ahí, la planificación no se escribe desde cero: se construye sobre tu forma de comer actual. Se mantiene lo que ya funciona, se ajusta lo que hace falta y se sustituye lo mínimo. Cuanto menos cambie tu semana, más probable es que dure.
Para eso uso una biblioteca propia de platos que voy ampliando: recetas con sus cantidades, sus equivalencias y sus tiempos de preparación, elegidas según lo que compras, lo que sabes cocinar y el tiempo que tienes. Si un plato no lo vas a hacer, no entra.
Y la pauta no es la misma todos los días: cambia según el tipo de día que sea.
- Día de entrenamiento: qué comer alrededor de la sesión, según a qué hora entrenes y qué toque ese día.
- Día de competición: antes, durante y después, con los horarios reales de tu deporte y con lo que ya has probado que te sienta bien. Nada nuevo el día del partido.
- Día de recuperación: lo que hace falta para llegar bien a la siguiente sesión, que casi nunca es comer menos.
- Día de descanso: ajuste del volumen sin convertirlo en un día de castigo.
No hay una dieta. Hay días distintos
Es lo que más cuesta explicar en la primera visita, y lo que más cambia cuando se entiende: lo que comes un martes de doble sesión no puede ser lo mismo que lo que comes un domingo de descanso.
| Tipo de día | Desayuno | Antes | Durante | Después | Cena |
|---|---|---|---|---|---|
| Doble sesiónDos entrenamientos en el día, poco margen para recuperar entre ellos. | Alto | Alto | Medio | Alto | Medio |
| Sesión únicaEl día más frecuente de la semana. | Medio | Alto | Ligero | Alto | Medio |
| Día de partidoTodo se ordena alrededor de la hora del inicio. | Medio | Alto | Medio | Alto | Medio |
| DescansoNo entrenas, pero sigues recuperando de lo anterior. | Medio | — | — | — | Medio |
La misma medición, otra vez, y otra
Un plan sin seguimiento es una hipótesis. El seguimiento es lo que la convierte en información.
Cada mes se repite la misma medición con el mismo protocolo, en condiciones parecidas —hora similar, sin entrenar justo antes, sin deshidratación— y tomada por la misma persona. Ese detalle, que parece burocrático, es lo que permite que la diferencia entre febrero y mayo signifique algo y no sea ruido de método.
Sobre esa comparación se ajusta la planificación: qué se mantiene, qué se cambia y por qué. Y se revisa lo que ha pasado por el camino, que suele ser bastante: una lesión, un cambio de turno, un calendario que se mueve.
Entre visitas, el canal de WhatsApp está abierto para las dudas de aplicación —una etiqueta, una comida fuera, un imprevisto—, con respuesta en 24 horas en días laborables.
- Al cerrar cada bloque recibes el informe de evolución: las mediciones del periodo puestas juntas, con la progresión de peso, tejido adiposo, tejido muscular y sumatorio de pliegues.
- Sirve para ver la dirección del cambio con el mismo protocolo aplicado varias veces. No para ponerle una etiqueta de éxito o de fracaso a un trimestre.
- Con ese informe delante decides si sigues, y si sigues, el bloque siguiente arranca con todo el histórico detrás.
Por qué mido en vez de estimar
La mayoría de las planificaciones de nutrición deportiva se hacen con una báscula, una talla y una fórmula. Con eso se estima el gasto y se estima la composición corporal, y a partir de dos estimaciones se toman decisiones durante meses.
Una báscula de bioimpedancia calcula a partir de la conductividad del cuerpo, y le afecta mucho el estado de hidratación: puedes ver «medio kilo de grasa menos» por haber bebido menos agua. La antropometría ISAK mide directamente el tejido con un plicómetro calibrado y un protocolo estandarizado internacionalmente, el mismo que usan los servicios médicos de los clubes profesionales.
Con esas medidas calculo el fraccionamiento de Kerr y el índice músculo-óseo, y los comparo con las referencias de tu deporte y tu posición. Por eso en la revisión del tercer mes puedo decirte qué se ha movido desde la primera visita. Y también qué no se ha movido, que es información igual de útil y bastante menos agradable de dar.
La antropometría ISAK, en detalle
Esta es la parte del método que casi nadie hace, y la que hace que todo lo demás se pueda comprobar. No se contrata aparte: va dentro de los dos programas y se repite cada mes.
La antropometría ISAK es un protocolo internacional estandarizado de pliegues, perímetros y diámetros, con los puntos anatómicos marcados antes de medir y cada medida tomada por duplicado o triplicado según la variabilidad. Siempre igual y siempre por la misma persona.
Es el método que usan los servicios médicos de los clubes profesionales, y el único que permite que la comparación entre dos mediciones separadas por meses signifique algo en vez de ser ruido de técnica.
Yo mido con acreditación ISAK nivel 2, y el material completo —plicómetro calibrado, cinta antropométrica, paquímetro y tallímetro— viaja conmigo a la visita.
Marcar, medir, calcular
Ocupa unos 45 minutos dentro de la visita. No hay que preparar nada especial: ropa cómoda que permita acceder a los puntos de medición.
Marcaje y medición
Se localizan y marcan los puntos anatómicos según el protocolo y se toman las medidas: ocho pliegues cutáneos, seis perímetros y los diámetros óseos, cada uno por duplicado o triplicado según cuánto varíe entre tomas.
Cálculo
Fraccionamiento de Kerr en cinco masas, índice músculo-óseo, sumatorio de pliegues y comparación con el modelo Phantom y con las referencias de tu deporte y tu posición.
Informe y lectura
Te explico qué significan tus números y te llevas el informe con modelo 3D el mismo día. La medición del mes siguiente se compara con esta, y ahí es donde aparece la progresión.
Lo que se mide cada vez
Los ocho puntos, y por qué siempre los mismos
El protocolo fija dónde se mide y cómo se marca antes de medir. Es lo que permite comparar tu medición de octubre con la de marzo y que la diferencia signifique algo.
Silueta frontal. Los dos pliegues con el número en blanco —tríceps y subescapular— se toman por detrás.
- Tríceps Cara posterior del brazo, en el punto medio acromial-radial. Se toma por detrás.
- Subescapular Bajo el ángulo inferior de la escápula, en diagonal. Se toma por detrás.
- Bíceps Cara anterior del brazo, a la misma altura que el tríceps.
- Cresta ilíaca Justo encima del hueso de la cadera, en horizontal.
- Supraespinal En la línea que va de la espina ilíaca al borde axilar.
- Abdominal Cinco centímetros a la derecha del ombligo, en vertical.
- Muslo anterior En el punto medio entre el pliegue inguinal y la rodilla.
- Pantorrilla medial En la cara interna, a la altura del perímetro máximo.
Qué sale de ahí, y qué puedes leer tú
El informe no es un número suelto. Es el reparto de tu peso en tejidos y la comparación con quien hace lo mismo que tú.
- Fraccionamiento de Kerr: cuánto de tu peso es masa muscular, adiposa, ósea, residual y de piel, en kilos y en porcentaje. Es lo que permite hablar de tejido adiposo con rigor, en vez de estimarlo con una fórmula.
- Índice músculo-óseo: la relación entre masa muscular y estructura ósea, como indicador de constitución. Se sigue a lo largo de la temporada.
- Sumatorio de pliegues: la referencia rápida de seguimiento entre visitas, la que primero se mueve.
- Comparación con el modelo Phantom y con las referencias de tu deporte y tu posición, no con una media de población general. Un pívot y un extremo no se parecen, y compararlos con lo mismo no informa de nada.
- Informe con modelo 3D, que te llevas el mismo día de la visita.
- La serie completa al cerrar cada bloque: todas las mediciones del periodo puestas juntas, con la progresión de peso, tejido adiposo, tejido muscular y sumatorio de pliegues.
Cinco masas, no un porcentaje de grasa
La diferencia entre esto y una báscula de bioimpedancia es que aquí el reparto sale de medidas tomadas sobre ti con un protocolo, y no de una fórmula aplicada a tu peso y tu altura.
- Masa muscularEl tejido que produce fuerza. Es el que interesa seguir cuando se entrena en serio.
- Masa adiposaTejido adiposo medido, no estimado con una fórmula de porcentaje de grasa.
- Masa óseaLa estructura. Apenas se mueve, y por eso sirve de referencia para el resto.
- Masa residualVísceras y órganos del tronco.
- Masa de la pielLa quinta, la que casi nadie nombra. Cierra el modelo: las cinco suman el peso.
Cada cuánto tiene sentido, y cuándo no
- Al empezar cualquier planificación, para tener un punto de partida real en vez de una estimación.
- Una vez al mes dentro de un programa. La composición corporal se mueve despacio: medir cada semana solo añade ruido de hidratación y de técnica.
- Al inicio y al final de una pretemporada, para ver qué ha hecho la carga.
- En deportes con categorías de peso, para saber de dónde se puede bajar y de dónde no. Que es sobre todo para saber de dónde no.
- Al cerrar un bloque, para decidir con la serie delante si el trabajo sigue y hacia dónde.
Qué no hago
Esto es tan parte del método como lo anterior. Saber dónde acaba mi trabajo es lo que hace que puedas fiarte de lo que sí hago.
- No prescribo medicación. No es mi competencia y no lo va a ser. Puedo detectar señales que merecen una consulta médica y decírtelo, que es otra cosa.
- No sustituyo un tratamiento médico. Si hay una patología diagnosticada o medicación de por medio, la planificación se adapta a ella y se coordina con quien te lleva. No la reemplaza ni la ajusta.
- No trabajo pérdidas de peso rápidas para una fecha. Ni para una boda, ni para el verano, ni para un control de peso en tres días. No es lo que sé hacer y, en deportistas, suele salir caro en rendimiento y en salud. Si es lo que buscas, te lo digo en la primera llamada.
- No vendo suplementos. No tengo comisión con ninguna marca, no llevo códigos de descuento y en la tienda de esta web no hay ni un suplemento. Cuando te digo que algo tiene respaldo, no gano nada porque lo compres; y cuando te digo que no lo necesitas —que es lo más frecuente—, tampoco pierdo nada. Que quien recomienda un suplemento no sea quien lo vende debería ser lo normal, y no lo es.
- No prometo resultados ni pongo plazos. Ni en la web ni en consulta. Lo que se garantiza es el proceso: qué se mide, cada cuánto, en cuánto respondo y qué te llevas por escrito.
- No trato trastornos de la conducta alimentaria por mi cuenta. Requieren un equipo con psicología y medicina. Si aparece esa sospecha, lo hablo contigo y te derivo.
Dónde atiendo y con quién trabajo
Atiendo presencialmente en Granollers y el Vallès Oriental, y online con quien le queda lejos o viaja por competiciones. El material de antropometría completo —plicómetro calibrado, cinta, paquímetro y tallímetro— viaja conmigo, así que la medición es la misma se haga donde se haga, y las de un mes y las del siguiente son comparables. El sitio y la hora los cerramos en la primera llamada. Más contexto en nutricionista deportivo en Granollers.
Y trabajo desde dentro de un club, el CH Bordils, de balonmano. Uno, no una lista: no te voy a decir que trabajo con clubes de toda Cataluña. El acuerdo con una entidad se adapta a lo que puede sostener, desde una charla y una jornada de mediciones hasta presencia regular durante la temporada. Está detallado en clubes y academias.
Si no puedes desplazarte, los dos programas de nutrición se siguen en remoto con el mismo método y al mismo precio; lo que cambia es la medición, que a distancia es más gruesa. Y hay un tercer programa, entrenamiento y nutrición online, que junta la nutrición con la preparación física y todavía está por definir.
Y si no vienes por tu cuenta sino desde una entidad —un club, una empresa, un AFA o un centro educativo—, la puerta de entrada es otra y el presupuesto se hace a medida: empresas y charlas y formaciones.
Los tres programas
Solo hay tres, y el método es el mismo en los tres. Lo que cambia es qué manda: si un calendario de competición, tu semana normal, o la distancia.
Programa Salud
Tres meses para ordenar la alimentación alrededor de lo que entrenas, con medición y seguimiento.
Programa Rendimiento
La planificación se construye sobre tu calendario de competición y se ajusta cada mes con una medición nueva.
Entrenamiento y nutrición online
Nutrición y preparación física trabajadas juntas, en coordinación semanal. Cien por cien online. Se contrata en conjunto, nunca por separado.
Preguntas sobre cómo trabajo
¿Qué diferencia hay entre un dietista-nutricionista y otras figuras que dan pautas de alimentación?
¿Trabajas solo con deportistas de alto nivel?
¿Por qué haces tantas preguntas antes de proponer nada?
¿Puedo trabajar contigo si soy vegetariano o vegano, o si tengo intolerancias?
¿Trabajas con menores?
¿Te coordinas con mi entrenador o con el servicio médico del club?
¿Cada cuánto tengo que medirme?
¿Y si vivo lejos de Granollers?
¿Es lo mismo la antropometría ISAK que una báscula de bioimpedancia?
¿Hace falta ir en ayunas a la medición?
¿Me vas a dar mi porcentaje de grasa?
¿Se puede contratar solo la antropometría, sin programa?
¿Qué pasa si no soy lo que buscas, o tú no eres lo que busco yo?
Qué pasa exactamente en esos 15 minutos
Es por videollamada, dura quince minutos y no cuesta nada. Lo cuento entero porque casi nadie reserva una llamada sin saber qué le espera.
- 01
Me cuentas tu situación
Qué deporte haces, cuánto entrenas, qué tienes por delante en el calendario y qué es lo que no te está funcionando. Sin cuestionarios previos.
- 02
Te digo qué haría yo
Con lo que me hayas contado, qué mediría primero, qué tocaría antes y qué servicio encaja. Aunque sea el más barato de los que tengo.
- 03
Resolvemos el dinero
Precio exacto, qué incluye y cuándo se paga. Sin sorpresas después y sin que tengas que preguntarlo tú.
- 04
Decides tú, con tiempo
No se cierra nada en la llamada. Te vas con la información y decides cuando quieras.
Y lo que no va a pasar
- No es una llamada de venta con guion. Si veo que no soy lo que necesitas, te lo digo ahí y te ahorro el dinero.
- No hace falta que prepares nada ni que tengas analíticas a mano.
- No te van a llamar después insistiendo. Si no me dices nada, no te escribo.
Eliges hueco en el calendario. Sin coste y sin compromiso.
Empieza por saber dónde estás.
Quince minutos de videollamada, sin coste. Hablamos de tu deporte, tu calendario y tu situación, y te digo con franqueza si puedo ayudarte y cómo.