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Eje deportivo

Qué comer antes de un partido de balonmano

5 min de lectura Pol Talent Angulo, dietista-nutricionista col. CAT002580

La pregunta casi siempre llega mal planteada. No es «qué se come antes de un partido»: es «cuánto falta para el partido». La misma tortilla con pan es una buena idea tres horas antes y una mala idea cuarenta minutos antes. El alimento no ha cambiado; lo que cambia es el tiempo que tiene tu estómago para vaciarse. Aquí tienes qué hacer en cada franja, qué evitar y cómo resolver el partido de las nueve de la mañana.

Un partido de balonmano son sesenta minutos de arrancadas, saltos, lanzamientos y contacto. Necesitas dos cosas a la vez: glucógeno disponible en el músculo y un aparato digestivo que no te moleste. Esas dos cosas tiran en direcciones opuestas, y por eso la respuesta va por franjas.

Tres o cuatro horas antes

Aquí cabe una comida completa. Es la toma que de verdad llena el depósito y la que más margen te da para no llegar con hambre.

  • Una base de hidratos de carbono con almidón: arroz, pasta, patata, pan o cuscús. Es el grueso del plato.
  • Una porción moderada de proteína: pollo, pavo, pescado blanco, huevo o lácteo.
  • Verdura, pero sin exagerar la cantidad si sabes que la fibra te sienta pesada.
  • Poca grasa añadida. La grasa ralentiza el vaciado gástrico, y ese es justo el efecto que no quieres hoy.

Si el partido es a las 18:00, esta comida va sobre las 14:00-14:30. Nada exótico y nada que estrenes ese día.

Una o dos horas antes

Ya no es una comida, es un refuerzo. El objetivo es rematar los depósitos sin dejar volumen en el estómago.

  • Fruta fácil de digerir: plátano, manzana, un puñado de dátiles.
  • Pan blanco con mermelada o miel, tostadas, una barrita sencilla de cereales.
  • Un yogur o una bebida láctea si lo toleras bien.

Poca cantidad, poca fibra, poca grasa. Si has hecho bien la comida principal, esto es un complemento, no un rescate.

Los últimos treinta o cuarenta minutos

Aquí solo entra lo líquido o lo casi líquido: agua, una bebida con hidratos y sales, o un gel si ya lo has probado antes en un entrenamiento. Nada sólido que no hayas ensayado.

Y una advertencia que se ignora mucho: el día de partido no es el día de probar cosas. Cualquier producto nuevo se estrena en un entrenamiento parecido al partido, nunca en competición.

Qué conviene evitar

  • Fritos y salsas grasas. Retrasan el vaciado gástrico y te dejan la sensación de piedra en el estómago durante el calentamiento.
  • Mucha fibra en las horas previas. Legumbre entera, verdura cruda en cantidad, cereales integrales muy voluminosos. En el día a día son excelentes; tres horas antes de un partido, no.
  • Comer muy poco «para ir ligero». Es probablemente el error más caro. Se nota en el último cuarto de hora, que es cuando se deciden los partidos igualados.
  • Bebidas con gas y cantidades grandes de líquido justo antes. Molestan más de lo que aportan.
  • Alcohol la noche anterior. Interfiere con el sueño y con la reposición de glucógeno. No hace falta prohibirlo por decreto: basta con saber qué hace.

Hidratación

Empieza mucho antes del calentamiento. Llegar bien hidratado se decide en las horas previas, no en los cinco minutos anteriores al salto inicial.

En la práctica: bebe con normalidad durante el día, y en las dos horas previas toma entre 300 y 600 ml repartidos, no de golpe. La orina de la mañana da una pista razonable: cuanto más clara, mejor situación de partida.

Durante el partido, aprovecha las paradas y el descanso. Si el pabellón está caluroso, si sudas mucho o si vas a jugar dos partidos el mismo día, tiene sentido que esa bebida lleve hidratos y sodio en lugar de solo agua. Las cifras exactas de reposición varían mucho entre personas: dos jugadores del mismo equipo, en el mismo partido, pueden sudar cantidades muy distintas. Por eso cualquier recomendación general es un punto de partida, no una prescripción individual.

Si el partido es a primera hora de la mañana

Es el escenario más incómodo, y el más habitual en categorías de formación. Con un partido a las 09:00 no hay margen para una comida completa.

Lo que funciona:

  1. La cena de la víspera pasa a ser la comida importante del partido. Ahí es donde se llenan los depósitos. Que lleve una buena base de hidratos y que no sea tardía.
  2. Desayuno pequeño y de digestión rápida, entre 90 y 120 minutos antes si puedes: tostadas con mermelada, fruta, un lácteo. Sin grasa y sin volumen.
  3. Si solo tienes 45 minutos, reduce a líquido y algo muy simple: un zumo, un plátano, una bebida con hidratos.
  4. Ensaya la fórmula en un entrenamiento matinal antes de usarla en competición. Hay quien tolera bien comer nada más levantarse y quien no, y eso no se descubre el día del partido.

Una nota honesta

Todo esto son marcos generales, con respaldo razonable en la literatura de deportes de equipo. Lo que no te puede decir un artículo es tu tolerancia digestiva, tu tasa de sudoración, tu horario real ni cómo encaja todo esto en tus semanas de torneo. Eso se ve midiendo y probando, no leyendo.

El siguiente paso, si esto te ha servido: el manual de nutrición para balonmano desarrolla todo esto y añade la planificación hora a hora de un fin de semana de torneo. Es gratuito y solo pide nombre y correo.

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Esto explicado sobre tu caso

Un artículo da el marco general. Si quieres saber cómo se aplica a tu calendario, a tu puesto y a tus horarios, la primera llamada es de quince minutos y no cuesta nada.